CONGRESO JUVENIL
"SOY ELEGIDO"
La base de este congreso es una verdad fundamental: la iniciativa divina en nuestra fe. No se trata de que nosotros elegimos a Dios, sino que Él nos eligió primero. Esta elección no es arbitraria, sino que tiene un propósito claro: llevar fruto espiritual y ser diferentes en cada área de nuestra vida.
Inspirados en las palabras de Juan 15:16, buscamos transmitir un mensaje central y poderoso a cada joven que participó: su vida no es una casualidad, sino el resultado de una elección divina con un propósito específico.
El enfoque principal de cada charla y actividad fue recordarles a los jóvenes que la elección de ser parte de algo más grande no fue nuestra, sino de Dios. Él nos escogió, no por nuestros méritos o lo que hayamos hecho, sino por Su inmenso amor y gracia. Esta verdad es liberadora y transformadora, porque nos da una identidad sólida y un valor inquebrantable que no depende de lo que el mundo diga o de nuestros errores.
Con «Soy Elegido», quisimos dejar claro que esta elección divina tiene un objetivo claro: que cada joven muestre frutos espirituales y viva de manera diferente en cada área de su vida. Esto significa:
Vivir los frutos del Espíritu: Desarrollar cualidades como el amor, la alegría, la paz, la paciencia y la bondad, que impactan sus relaciones y su entorno.
Ser una influencia positiva: Que su vida sea un testimonio de los valores de Dios en su familia, escuela, amistades y comunidad. Ser diferentes no es solo por serlo, sino para iluminar y guiar a otros.
Descubrir su propósito único: Entender que han sido equipados con talentos y dones específicos para servir y hacer una diferencia en el mundo.
En resumen, «Soy Elegido» fue una experiencia diseñada para que los jóvenes comprendieran la profundidad del amor de Dios por ellos y el llamado a vivir una vida con propósito, que refleje Su amor y transforme su entorno.









